Merece la pena, sin ningún tipo de duda. Aún siento tu olor en mi cuello, aún está la cama revuelta y siento los músculos relajados con ese cansancio dulce. Las persianas bajadas hasta la mitad, los cojines y los zapatos tirados por el suelo.
La vida congelada. Son las cinco de la tarde y estamos en la cama, medio dormidos y riéndonos a ratos, diciendo cosas absurdas y repitiendo te quiero entre cada broma. Los teléfonos en silencio, la puerta cerrada, todo callado.
Solo se oye la respiración pausada de los dos y tu olor, ese olor del que tardo horas en desprenderme. Me pasaría la vida así, muy pegada a ti, dejando que me abraces, que me beses la frente y hables sin despegar los labios de mi.
Sé que me quieres y me da igual lo que piensen los demás. Quizá no estés haciendo las cosas bien y quizá yo tampoco pero sé que me quieres. Cuando estás aquí me siento en casa y no voy a cambiar esa sensación por un pago del alquiler compartido.
No voy a perderme ese momento, sentir como respiras a mi lado ,como te quedas con los labios pegados a los míos, como me abrazas, como me apartas el pelo de la cara y te ríes cuando digo alguna chorrada.
Te gusta como te miro, te gusta verme bailar, te gustan las “chorradas” que te cuento, te gusta desnudarme, te gusta mirarme y como me enfado con cara de perro. Te gusta que te diga que te quiero, te gusta que te quiera.
No pienso quedarme sin tus abrazos y tus susurros medio adormilado, sin que me mordisquees las orejas y te quejes inevitablemente de cada disco que pongo, sin que te metas conmigo, sin que me digas cada vez que me vez lo guapa que estoy. No quiero dejar acurrucarme en tu pecho y notar como me abrazas más fuerte justo antes de decirme que me quieres. No quiero dejar de hacerte reír. No quiero perderme esa sensación, no voy a quedarme sin la oportunidad de que las cosas vayan a cambiar. Si no cambian, bueno es algo a lo que me arriesgo…pero si cambian , si cambian todo será …perfecto.
La vida congelada. Son las cinco de la tarde y estamos en la cama, medio dormidos y riéndonos a ratos, diciendo cosas absurdas y repitiendo te quiero entre cada broma. Los teléfonos en silencio, la puerta cerrada, todo callado.
Solo se oye la respiración pausada de los dos y tu olor, ese olor del que tardo horas en desprenderme. Me pasaría la vida así, muy pegada a ti, dejando que me abraces, que me beses la frente y hables sin despegar los labios de mi.
Sé que me quieres y me da igual lo que piensen los demás. Quizá no estés haciendo las cosas bien y quizá yo tampoco pero sé que me quieres. Cuando estás aquí me siento en casa y no voy a cambiar esa sensación por un pago del alquiler compartido.
No voy a perderme ese momento, sentir como respiras a mi lado ,como te quedas con los labios pegados a los míos, como me abrazas, como me apartas el pelo de la cara y te ríes cuando digo alguna chorrada.
Te gusta como te miro, te gusta verme bailar, te gustan las “chorradas” que te cuento, te gusta desnudarme, te gusta mirarme y como me enfado con cara de perro. Te gusta que te diga que te quiero, te gusta que te quiera.
No pienso quedarme sin tus abrazos y tus susurros medio adormilado, sin que me mordisquees las orejas y te quejes inevitablemente de cada disco que pongo, sin que te metas conmigo, sin que me digas cada vez que me vez lo guapa que estoy. No quiero dejar acurrucarme en tu pecho y notar como me abrazas más fuerte justo antes de decirme que me quieres. No quiero dejar de hacerte reír. No quiero perderme esa sensación, no voy a quedarme sin la oportunidad de que las cosas vayan a cambiar. Si no cambian, bueno es algo a lo que me arriesgo…pero si cambian , si cambian todo será …perfecto.

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